mirando al este
18 Enero, 2008
Creo recordar que descubrí al compositor polaco Wojciech Kilar [+] contemplando -o, en mi caso, disfrutando- la espléndida película “Retrato de una dama” de Jane Campion [+] basada en la obra homónima de Henry James [+]. Y es curioso, porque para entonces, el compositor ya había visitado occidente y su cine en unas cuantas memorables ocasiones como pueden ser el “Drácula de Bram Stoker” -dirigida por Francis Ford Coppola- o “La muerte y la doncella” de Roman Polanski.

Lo cierto es que Wojciech Kilar (1932) además de un prolífico y reputado compositor de bandas sonoras -lleva compuestas unas 40-, formó parte de la vanguardia musical polaca que, junto a Krzysztof Penderecki [+] y Henryk Górecki [+], influyó en el panorama musical europeo, explorando un cierto neo-romanticismo tonal apoyado tanto en el minimalismo como en la sonoridad plena. En los últimos años, además de presentar su “Missa pro pace” -curiosa la relación entre los compositores polacos y la iglesia- ha compuesto y colaborado en bandas sonoras como “El pianista”, “El show de Truman” o “Pan Tadeusz”.
Ante tal cantidad -y diversidad- de músicas, su compañía discográfica editó en el año 2000 un trabajo recopilatorio de ambas facetas del autor -clásica y bandas sonoras- que puede ser un excelente punto de partida para el conocimiento del artista y su obra. Bajo el “original” título de “The best” y a través de dos cedés -uno dedicado a cada estilo, si es que la diferencia realmente existe- podemos recorrer la parte más reconocible de la obra de Kilar. Así, el primero de ellos, está dedicado a la “música seria” e incluye 4 temas grabados en directo que, como breves retratos -algunos no tanto-, nos proponen un paseo por el minimalismo -”Orawa”-, el brillo tonal más pleno -”Krzesany”-, la música descriptiva de ambiente oriental -“Exodus”, todo un viaje a un caravansaray- o la música coral y religiosa del siglo XXI -“Victoria”, parte de su “Missa pro pace”-.

John Malkovich y Barbara Hershey en “Retrato de una Dama” de Jane Campion
El segundo cedé está dedicado a las bandas sonoras y, a pesar de abrirse con un tema vocal de claras reminiscencias “Moriconianas” continúa por un sendero que fluctúa entre la introspección -“Smuga cienia”-, los aires bailables -los valses de “Tredowata”, “Bilans kwartalny” o “Ziemia obiecana”-, las marchas militares -“Kronika wypadkow milosnych” o la espectacular polonesa “Polonez”-, el romanticismo -“Witek i Alina” o “Epilog”-, los temas descriptivos -”Vampire Hunters”- el tango, devoción compartida con su compatriota Zbigniew Preisner [+] -”Tango”- o el pop -“Szepty i lzy” interpretado por Anna Maria Jopek-.
En resumen, un recorrido tan variado como interesante y un gran trabajo para iniciarse en el universo musical de Kilar en el que, si bien se pueden echar en falta algunos temas fundamentales, el panorama es -casi- completo y muy atractivo. Que ustedes lo disfruten.

