La calidez que vino del frío

4 febrero, 2007

Stina Nordenstam

Stina Nordenstam es todo un interrogante.
En el aspecto personal no suele dejarse entrevistar, ni comentar sus propios discos. Ni tan siquiera muestra su auténtica imagen cuando se la fotografía, pues casi nunca mira directamente a la cámara o suele ocultarse bajo pelucas y toneladas de maquillaje.
En el aspecto profesional tiene una legión de seguidores que, si bien son minoría, suelen ser amantes de la música de culto, gótica, indie y demás etiquetas que suelen darse a todo lo que se aleja de lo comercial.
No sé si todo corresponde a una bien estudiada estrategia de márketing o al carácter profundamente reservado de la artista, pero lo que sí está claro es que su obra ya forma parte de esa música de culto, oscura, a veces tenebrosa, minimalista y calculadamente fría.

Para los que no la conozcan, comentar que el mismísimo Brett Anderson (vocalista de Suede) ha colaborado con ella en varias ocasiones, aportando coros y segunda voz.
También apuntar que uno de sus temas (Little Star) fue incluido en la banda sonora de la película Romeo y Julieta, en la versión de Baz Luhrman e interpretada por Leonardo Di Caprio.

En este último álbum de la artista sueca (The World Is Saved), el uso de instrumentos de viento, cuerdas y percusión en la cantidad justa hace que la voz de Stina suene sorprendentemente acogedora y cálida, dado el carácter desolador de las melodías. Es como si quisiera consolar al oyente, cantando (recitando a veces) con esa aparente indiferencia que es capaz de transmitir una miríada de emociones.

En este último trabajo se echan de menos los sonidos industriales y ásperos que predominaban en discos anteriores, sobre todo en Dynamite y se ha dulcificado algo el uso de guitarras eléctricas y baterías procesadas, lo cual hace que el álbum tenga un sonido más cercano al pop, pero sin perder la identidad que marca el estilo de Stina.
Interesante es el arreglo de voces hacia el final del tema que da título al disco, recordando en algunos momentos a Enya, apoyado por el uso del pizzicatto en los violines, tan común en los trabajos de ésta última.

Es de destacar que este trabajo, el sexto, es el primero editado bajo el propio sello discográfico de Stina -A Walk In The Park- en colaboración con la multinacional sueca V2 Records, y que dos de los temas del álbum (I Am Staring At The World y The Morning Belongs To The Night) se incluyen en un documental sobre la vida de un vagabundo francés que una vez fue un famoso modelo. Stina Nordenstam se siente muy identificada con este tipo de personajes; vagabundos, drogadictos, marginados, alcohólicos… Para ella, una sola de estas personas vale diez veces más que un vicepresidente.

Si decidís escuchar el álbum, dadle más de una oportunidad, pues no es un tipo de música fácil de asimilar, sobre todo en algunos temas.
Pero una vez que has comenzado a entender a Stina y su peculiar estilo, seguro que ya nunca la abandonarás.
😉

The World Is Saved

Puedes encontrar su trabajo en la iTunes Store y en Amazon.

Anuncios

2 Responses to “La calidez que vino del frío”

  1. xolete Says:

    Macnolo, todo un placer poder leerte al fin por aquí 😉
    La espera ha merecido la pena.

  2. MACnolo Says:

    El placer es mío. Seguiré aportando.
    🙂


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: