la eternidad y un día

11 julio, 2008

Menos es más. Esta es una lección profesionalmente aprendida y descubierta y redescubierta en los más dispares ámbitos de la existencia. Menos, en este caso, puede consistir en mirar más y hablar menos, en escuchar más y protagonizar menos o en hacer de unas pocas horas toda una eternidad. La historia es muy simple y se repite cíclicamente tanto en la literatura como en el cine; las horas, o las últimas horas de o con -Leopold Bloom, Mrs. Dalloway, Boris Grushenko…-. Hoy quisiera hablar de un nuevo personaje que, además de moverse en este asfixiante universo temporal, palpita bajo el doble registro de cine y música. Su nombre es Alexandros y la historia lleva por nombre “La eternidad y un día” -Eternity and a day-.

En Tesalónica, Grecia, Alexandros es un poeta en estado terminal cuya hospitalización -y muerte- son inminentes. En sus últimas 24 horas, el protagonista se enfrenta a los antagónicos pasado y presente, vida y muerte, esperanza y desesperanza. Luces y las sombras que quedan definitivamente esculpidas frente al “viaje final” -el gran viaje- por la aparición en escena de un pequeño refugiado albanés a quien Alexandros decide dar la vida llevándolo de vuelta a su país de origen… El responsable de esta emotiva cinta es el director griego Theo Angelopoulos quien confió la banda sonora a Eleni Karaindrou en la que sería su sexta colaboración.

Como no podría ser menos, los sonidos de esta “Eternidad y un día” son también mínimos, elocuentes y cautivadores. La estructura de la obra se basa en variaciones sistemática del tema principal, “Eternity Theme”, una sorprendente mazurka. A partir de esta base y a través de los diferentes registros, variaciones e instrumentaciones se construye por oposición todo un universo sonoro de matices que abarcan desde los solos instrumentales -“By the sea”, que no deja de ser sino otra variación- a cortes de carácter sinfónico -“Variation I”-, camerísticos -“Trio and Eternity Theme”- o marcadamente étnicos -“Wedding Dance”- y sin olvidarnos de un recitativo del poeta.

Eleni Karaindrou y el productor Manfred Eicher en una sesión en el estudio.

De esta manera y poco a poco, tras varias escuchas, la música va llenando los huecos y silencios que una primera aproximación parecía dejar. No en vano su título es su mejor presentación, una eternidad contada en un día o, más concretamente en cuarenta y seis minutos de pura reflexión y relax.

Para terminar hay que señalar que esta no es una “original soundtrack” sino que la composición ha sido adaptada al formato de “solo música” por el productor –y fundador- de ECM -otra discográfica ante la que descubrirse- Manfred Eicher.

 

  

Consigue este fantástico trabajo a través de Amazon.com o de ECM

Anuncios

Antidotum Tarantulæ

5 junio, 2008

Muy brevemente una recomendación muy especial para aquellos que gustamos de los sonidos del mundo, la música antigua, las voces sorprendentes y los sonidos claros y brillantes. 

Extraído del impagable sello alfa [+], más concretamente de su colección Los cantos de la tierra, y bajo el sugerente título de “La Tarantella / Antidotum Tarantulæ” -La tarantela, antídoto contra las tarántulas- la multinstrumentista austriaca Christina Pluhar -Arpa y guitarra barrocas, tiorba, chitarra battente y dirección- impecablemente acompañada por las voces de Lucilla Galeazzi, Marco Beasley y Alfio Antico y por su agrupación L’Arpeggiata, deja volar la imaginación -la suya y la nuestra- hacia la tradición según la cual la picadura de la tarántula se curaba con una convulsa mezcla de ritmos in crescendo, alcohol y baile -es decir con, una Tarantela [+]. Tan es así que “…la Junta Gubernamental de Medicina, en 1875, llego a reconocer los poderes curativos de la tarantela y animaba a los musicos para que la hicieran sonar.

Christina Pluhar con una tiorba o laúd doble.

Y como muestra de todo ello, de los diferentes estados de exaltación y los ritmos en los que estos se reflejan, nos propone un viaje curativo que abarca tanto la música renacentista como el folk tradicional -nada de world music-, las baladas más reposadas con los ritmos más frenéticos o las voces populares con la transparencia acústica de los instrumentos de cuerda, viento y percusión. 

Así, partiendo de los textos que popularizaron la leyenda, podemos repasar la sintomatología rítmica completa del “Antidotum Tarantulæ”, desde las baladas en primera persona –La Carpinese”, “Lamento dei mendicanti” o “Lu Passariellu”– pasando por los medios tiempos -“Tarentella del Gargano”, “Tarantella italiana” o “Lu povero ‘Ntonuccio”– para acabar desembocando en el frenesí más absoluto –“Tarantella calabrese”, “Luna Lunedda” o “Pizzicarella mia”– en una especie de Perpetuum mobile basado en una sabia mezcla de empujes y desaceleraciones que terminarán por expulsar los venenos más amargos de nuestros cuerpos. O, al menos, esa es la intención.

L’Arpeggiata durante una actuación una actuación con Christina Pluhar a la izquierda, Lucilla Galeazzi en el centro y junto a ella Alfio Antico y Marco Beasley.

En resumen un disco que abarca mucho y aprieta, al menos, otro tanto. Una viaje curativo para las mentes cansadas del “más de lo mismo”, con sorprendentes resultados tanto para espíritus relajados como para los más alterados. Y afortunadamente la sobredosificación no está contraindicada. Que ustedes lo disfruten.

 

   

Consigue este fantástico trabajo a través de Amazon.com o de Alpha

 

más aromas del sur

15 febrero, 2008

Souad Massi -Argel, 1972- es un extraordinaria cantante de profunda voz y poseedora de la sabiduría musical de quienes teniendo que abandonar su país de origen, no renuncian ni a su tradición ni a las novedades que este viaje que es la vida nos presenta. Nacida en el seno de una familia de gran tradición musical ha experimentado, como tantos otros y tantas otras, caminos musicales distintos a los que ahora transita; pop, rumba, rock duro, etc. Cantante personalísima, incapaz de plegarse a los designios culturales, religiosos y laborales impuestos por la tradición encontró en una invitación para participar en el Festival “Femmes d’Algérie” de Paris -1999- la oportunidad para deshacer y reiniciar una nueva carrera -adiós a la ingeniería- en la otra orilla del mediterráneo.

Desde entonces reside en París y a publicado, con el relativo éxito que proporcionan estas “otras músicas”, tres discos de estudio –Raoui (2001), Deb (2003) y Mesk Elil (2005)- y, recientemente un directo -Live Accoustique (2007)-. En ellos combina con una sensibilidad muy especial sus herencias, tanto la antigua -andalusí, sha’abi- como las formas evolucionadas modernas -raï-, con otras tradiciones circundantes -flamenco, mornas, fados, etc.- y con las formas de música popular occidental -folk, rock-.

souad01.jpg

El álbum que quiero recomendaros es el titulado “Mesk Elil” -dama de noche, en referencia a la aromática planta del mismo nombre-. Un trabajo profundamente cargado de aromas exóticos y sentimientos cercanos a través de diversos ritmos y letras perfectamente aderezado por una serie de músicos e invitados que potencian el sabor de todos y cada uno de los temas que lo componen.

Así, entre la balada de ritmos dulzones que abre y titula el disco -Mesk Elil-, las referencias rítmicas y sonoras a Cabo Verde -y a su gran dama Cesaria- de “Kilyoum”, los ritmos circulares  del etno-beat de “Ilham”,  el delicioso duo con Deby Touré de “Manensa Asli / Miwawa”, el melancólico fado de “Dar djedi”, la lisérgica e inquietante “Tell my why” acompañada por Pascal Danae, los escarceos etno-electrónicos de “Mahli [Remix]”, el desgarro íntimo de “Hagda wala akter” o los aromas raï o de bolero de “Khalouni” y “Malou” respectivamente, el trayecto que nos propone este sorprendente trabajo llega a su fin dejándonos la sensación de habernos mostrado algo que debería durar más. Mucho más.

Si como se dice, la diferencia entre un muy buen y un extraordinario vino es que éste se reconoce sólo tras la segunda copa, nos encontramos ante otro extraordinario trabajo de las manos -y el corazón- de, una vez más, una sorprendente mujer que requiere más de una escucha. Que así sea y que ustedes lo disfruten.

caratsouad.jpg

baditunes.jpgbadamazon.jpg

Consigue este fantástico trabajo en el iTunes Music Store o a través de Amazon.com

Una breve recomendación sobre un también bello, breve, diverso y emocionante disco venido desde el lado griego de la partida Chipre; OHE de Vakia Stavrou. Muy poco puedo comentar sobre la intérprete; chipriota, bellísima -como no podía ser menos habiendo nacido en la misma isla que Afrodita [+]– y dotada de una voz capaz de afrontar los diversos estilos que componen este su único -tengo entendido- trabajo en solitario. Es habitual colaboradora del compositor Giorgos Andreou y ha participado también en varias recopilaciones de carácter más o menos lúdico-veraniego-turístico.

rocafrod.jpg
Petra tou Romiou: la roca donde nació Afrodita

Bastante más rico, a pesar de su brevedad -lo bueno si breve, ya se sabe-, es el trabajo que nos presenta; 5 temas y 5 estilos que varían desde la marcialidad de canción de autor y barricada que abre y titula el disco -O.H.E. (clandestino)- al arrebato romántico, lleno de saudade y cantado en portugués que lo cierra -Sozinha-. Y entre estos dos extremos, una sugerente balada electrónica a medio tiempo y “a la griega” -como ya comentábamos cuando hablábamos de Elly Paspala [+]“Kryfa to kormi”, un ligerito tema de pop -“Thelo na’nai nyhta”- camuflado tras una potente sección rítmica y unos poderosos riffs guitarrereros un tanto, digamos, inesperados y un delicioso tema pop-folk -“Sti vrohi orkistika”- que sirve de “refrigerador” ante la soberbia pieza que uniendo los dos extremos -metafóricos- del Mediterráneo, cierra este trabajo.

En resumen, un interesante, refrescante y salino trabajo, recomendado para días o noches de sol o de sombra sombra, pero siempre junto al mar. Que ustedes lo disfruten.

caratohe.jpg

Desgraciadamente, este fantástico trabajo no está disponible ni en el iTunes Music Store ni en Amazon.com

Y el que cambia de mar por unos días, dejando el misterioso y profundo Cantábrico por el luminoso Atlántico sur, es este su seguro servidor. Intentaré aprovechar estos días para poner definitivamente mi biblioteca en condiciones y, tal vez, traeros alguna novedad. Cuidaos y cuidado ahí fuera, los puntos es lo mínimo que se puede perder.

Realmente resulta sorprendente. Uno puede adormilarse plácida y acomodaticiamente divagando sobre el contenido y el sentido profundo de un trío de Brahms y, de pronto, sentirse cautivado por algo que, como un destello -poco más de veinte segundos- acaba de proyectarse en la caja-boba-reina-catódica-de-nuestros-hogares. Y no es -ni será- ni la primera ni la última vez que esto ocurra. Después de tantos años uno ha aprendido que la única certeza musical es la capacidad de sorprender y, al mismo tiempo, de ser sorprendido. Colofón; nada más placentero que dejarse llevar.

Y, después de unas semanas de intenso trabajo y agradecida recuperación de temas perdidos -algunos casi olvidados-, nada mejor que romper y reiniciar. Una nueva catarsis para los nacidos a mediados del XX y apegados a sus vicios, herencias y sonidos. Esto no es nada nuevo, simplemente una estación más, como tantas otras, perdida en el tiempo y la distancia. Una estación -de nuevo una más- con nombre de mujer, con aspecto latino -del lazio- y aire atemorizador y, como decía uno de nuestros contertulios, otra “hembra alfa”; dominadora y tan posesiva como certera. Todo lo que deseamos y esperamos en nuestros momentos más inútiles; los más.

No estoy soñando y, si sueño, éste tiene un nombre; Gianna Nannini [+]. Nacida en Siena hace 50 años, esta cantautora italiana ha pasado, en nuestro país, del cero al infinito, gracias a un motor de explosión. Una estética del deseo, la pasión y el arte de la tecnología en el que lo menos importante -o lo más claramente intrascendente- es la “machina”, si bien hemos de reconocerle -a ella o a sus voceros/publicistas/comunicadores/etc.- este pequeño, esperanzador y brillante descubrimiento. Uno es lo que se cree ser hasta que los demás le demuestran lo equivocado que está y están.

“Perle” es, de nuevo, un recopilatorio de reinterpretaciones, casi un “unpluged”, en el que la artista repasa algunos de sus temas más exitosos acompañada, esta vez, de un par de pianos y un cuarteto de cuerda -Solis String Quartet-. Y como buen recopilatorio repasa a ritmo de balada, de aria “acompagnata”, de canción-protesta -algunos temas tienen más de 25 años-, de tango y de pop alterado de los 80 parte de los más brillantes éxitos de la autora -Oh marinaio, I maschi, Latin Lover-. Pero es, sobre todo, un redescubrimiento de lo ya conocido, ahora en otro tono, otro idioma y otra dimensión. Como decía quién lo decía “nada nuevo, ni falta que hace”. A veces, no está de más recordar -o que nos recuerden- que hay “un mare bellissimo”, un “bacio lentissimo” o una -o varias- “meravigliosa creatura”.

Piacere fino alla fine. Que ustedes lo disfruten.

baditunes.jpgbadamazon.jpg

Consigue este fantástico trabajo en el iTunes Music Store o a través de Amazon.com

Una vez más he de pedir disculpas; entre el achuchón laboral y el trabajo “reorganizativo” de los discos que me habéis hecho llegar -gracias de nuevo Macnolo, Ximet, Zaralonio– para paliar el desastre del disco fenecido, he dejado esta tribuna un tanto abandonada. Espero y prometo -en la medida de lo posible- enmendarme. Gracias de nuevo y cuidaos.

de notas y colores

17 mayo, 2007

El trabajo que quiero comentar esta semana es un brillante ejemplo de las posibilidades e interconexiones entre las artes y, al mismo tiempo, una respuesta más a la vieja cuestión sobre si es posible pintar con música -y letra-.

A lo largo de los últimos años hemos visto como Kari Bremnes musicaba en “Løsrivelse” algunas pinturas de Edvard Munch, como Joni Mitchell se dejaba seducir por el poderoso y pictórico “Turbulent Indigo”, como primero Modesto Mussorgsky y más tarde Emerson, Lake & Palmer describían sus impresiones ante las “Pictures at an Exhibition” o como, en estos últimos días, Jordi Savall ha transcrito en su “Lachrimae Caravaggio” sus sensaciones ante la obra del genial pintor barroco.

2fridas.jpg

La música y la pintura de la mano. Dos disciplinas tan aparentemente distantes como próximas cuando una tercera -la poesía- es quien tiende los puentes. Y, si como en este caso, quien realiza esta primera aproximación es la propia pintora, la fidelidad de la transcripción queda -casi- garantizada. Establezcamos, pues, el rumbo; Frida Kahlo, pintora de imágenes y palabras, Angélique Ionatos, voz y Christian Boissel, dirección y composición.

De este extraño pero suculento cóctel nace el trabajo que ocupa este comentario “Alas pa’volar” o, lo que es lo mismo, un recorrido musical entorno a los diarios íntimos y profusamente ilustrados de la genial pintora mexicana. Su vida y obra, marcada por el accidente y el dolor rezuma rebeldía ante lo inevitable, ganas de vivir ante la muerte, color frente a la monocromía social y, sobre todo, una cruel vitalidad, un hermoso dolor y una desesperanzada esperanza. Sirvan simplemente de ejemplo sus últimas palabras anotadas en su diario y que cierran el tema “Esperar”; “…espero alegre la salida y espero no volver jamás”. Nunca una obra ha sido tan personal ni ha estado tan próxima a su autora [+]

aionatos.jpg

La pasión -la voz, la dicción- corre a cargo de Angélique Ionatos, otra sorprendente voz llegada desde la cada vez más próxima Grecia. Educada musicalmente entre ambos extremos del continente, amante del flamenco -“Tú todo tú”-, sus grabaciones y los autores seleccionados para las mismas son un claro reflejo de sus inquietudes; Neruda, Theodorakis, Elytis, Safos, etc. Su interpretación en tono grave -de mezzo- otorga un peculiarísimo carácter a todas y cada una de las interpretaciones, sean éstas profundos diálogos entre la voz y el piano -como el ya citado “Esperar” o “Rocío”- o canciones mas rítmicas -“Nada es comparable” o “Danzón”-. Es de destacar la facilidad y soltura con la que canta en español, un idioma desconocido para ella y sobre el que apunta “…un idioma extrañamente próximo al griego por su dureza y su manera de afirmar las vocales…”, algo que ya habíamos descubierto [+]

Christian Boissel es el artífice transcriptor de la poesía a la música. Nacido en Casablanca y educado en Francia ha recorrido, como tantos otros autores, los erráticos pero enriquecedores caminos de la diversidad entre el rock progresivo de los 70, la música medieval, la orquestación y producción de obras teatrales. Ha colaborado, producido, musicado, dirigido, etc. a artistas de la talla de Maria del Mar Bonet, Cheb Mami o la portuguesa Misia. Su aportación musical a la obra es brillante, alejándose de los tópicos y estereotipos musicales en los que, seguramente, hubiera sido sencillo caer -mariachis, corridos, etc.- y diversificando las músicas y los instrumentos en función de los textos; tango, flamencos, de cabaret, canciones, etc. [+]

flores.jpg

Para finalizar el aviso de rigor; una vez más nos encontramos ante una obra diferente, compleja y que requiere de una atenta escucha. La recompensa al esfuerzo -como casi siempre- merece la pena; la obra de Frida Kahlo se escucha por primera vez. Que ustedes la disfruten.

carationatos.jpg

baditunes.jpgbadamazon.jpg

Consigue este fantástico trabajo en el iTunes Music Store o a través de Amazon.com

rumbo al sur

16 febrero, 2007

Como era de esperar, la “sobredosis” de voces y sonidos llegados desde el frío norte -gracias una vez más Macnolo- no han podido por menos que acabar con la escasa resistencia gripal de este su seguro servidor. Así que, tras casi una semana de febril contemplación del paso del tiempo, de los paquetes de cápsulas multicolores, de algunas infusiones y de diversos caldos de origen tanto animal como vegetal, aquí me reencuentro, casi de una pieza y dispuesto, una vez más, a dar el golpe de timón que nos aleje del frío y nos sumerja en las cálidas y acogedoras aguas del mediterráneo -siempre al sur, siempre al oeste-.

gree1.jpg

El trabajo que hoy va a ocupar mi comentario es uno de esos discos difíciles de encontrar y clasificar pero de una belleza tan simple como arrebatadora. Una voz más versada en el sentimiento que en la técnica, unos arreglos justitos, en los que la electrónica “a la griega” -resulta sorprendente cómo se pueden reconocer o, al menos, intuir a maestros como Vangelis, Yanni, etc.- acompaña sin cubrir ni mostrar nada no pretendido, unas percusiones moderadas en su exotismo y, sobre todo, mucha acústica. Todo muy acorde, muy reflexivo, muy moderado y, al mismo tiempo, muy personal. Único. Como una rama de tomillo en una fuente de olivas.

La responsable de esta delicia es Elly Paspala, una griega nacida en Nueva York, que regresa a la tierra de sus antepasados y nos obsequia con esta fantástica colección de canciones recopilada bajo inquietante título “Σε ποιό θέο να πιστέψω” -Se poio Théo na pistepso / En qué dios creer-. El álbum comienza con dos poderosas baladas acústicas –“Akrogialia” y “Zo edo”– que marcan la línea positiva que va a ofrecernos el trabajo. Continuamos con el tema que da título al álbum “Se poio Théo na pistepso”, otra balada pero esta vez balanceada por los ritmos electrónicos y su especial y enigmático encanto. Los dos cortes siguientes son los más sencillos -los más pop- “Tetragoni gi” y, sobre todo “Laberes stigmes”, una especie de single para tararear en cualquier playa -o chiringuito especializado en guiris- del Egeo. Afortunadamente, una vez superado este punto, el sonido y la composición vuelven hacia lo que nos sugería el inicio del trabajo; intimismo, sentimiento y contención.

ellipaspala1.jpg

Muchas veces me he preguntado si la afinidad que encontramos con la música griega se basa exclusivamente en la similitud fonética entre nuestros dos idiomas o si hay algo más. Obviamente debe de haberlo, tal vez el tono, las similitudes históricas, el arrinconamiento geográfico -cada uno en su esquina-, o, simplemente, que los sueños siempre acaban paseando al sol. En cualquier caso, este es un buen -excelente- motivo más para soñar. Que ustedes lo disfruten.

caratelli.jpg

Desgraciadamente, este fantástico trabajo no está disponible ni en el iTunes Music Store ni en Amazon.com